Bienvenid@s!

Es la perfección hecha Domina. Es una impecable combinación de Mujer extremadamente atractiva, dominante, exigente al extremo, increíblemente perversa, con un delicado toque de sofisticación y al mismo tiempo inteligente, contenedora y capaz de sacar de cada uno de sus esclavos lo mejor para lograr de ellos entrega total y servicio inmejorable.

She is the perfect Domina. She is the exact combination of a most attractive, dominant and incredibly strict and demanding Lady, with a touch of soft sophistication as well as extremely intelligent, caring and loving always able to get the best from each slave in order to serve Her.


miércoles, marzo 07, 2012

Shangri-La

Buenas tardes mis fieles lectores

mi esclavo marce{CLD} ha estado escribiendo un relato que deseo compartir con Ustedes. Aqui les dejo el primer capitulo.

Que lo disfruten

Bisou

Ama Claude



Shangri La

Nota: Las situaciones descriptos en este relato son por el momento imaginarias y fruto de un tremendo bocho del autor que las describe con el absoluto convencimiento que pronto serán una realidad tangible. Los personajes son imaginarios y cualquier semejanza con la realidad es deliberadamente casual


Shangri-La es un lugar ficticio descrito en la novela de 1933 “Horizontes perdidos”. Por extensión, el nombre se aplica a cualquier paraíso terrenal, una tierra de felicidad permanente, aislada del mundo exterior. ( De Wikipedia)



1
Corria el mes de Diciembre y el dia pintaba que seria caluroso. El sol apenas asomaba sobre el horizonte y el automóvil circulaba a alta velocidad por la autopista hacia el Norte. El transito era escaso y la monotonía del camino era opacada por la majestuosa presencia de la Señora quien estaba cómodamente sentada en el asiento de la derecha con las piernas apoyadas sobre el tablero en señal de relax y de pertenencia al mismo tiempo. Era obvio que controlaba plenamente la situación.

El esclavo conducía el vehículo tratando inútilmente de hacer abstracción del espectáculo que tenia a su derecha. Su Ama vestía como una Diosa, una musculosa que parecía estar hecha exactamente a la medida de su cuerpo, una pollera de jean lo suficientemente corta como para hacer que cualquier varón deseara ver un poco mas arriba y unas sandalias lace up capaces de volver loco a cualquiera.

Pese a ese celestial espectáculo, el esclavo fijo su mente en la ruta y en los escasos vehículos que lo rodeaban pensando en lo que estaba seguro vendría. Sonriendo, la Señora miro por el espejo del parasol.

Otro auto venia detrás siguiéndole el camino. Pudo ver en el a sus otros esclavos que incluian a una nueva adquisición que aun no había terminado de ganar su collar y volvió a sonreír con actitud satisfecha. Había logrado al fin uno de sus anhelos, reunir a todos sus esclavos pricipales para una experiencia que seria inolvidable.

Siempre con su característica actitud perversa, pensó por un instante en cada uno de sus sumisos y fue repasando cada caso en particular. Su esclavo full time, al que en otras épocas solía llamar marido, y que ahora se había convertido lisa y llanamente en un esclavo que se desvivía por Ella en todas y cada una de las acciones que hacia o dejaba de hacer, que le satisfacía cada uno de sus caprichos sin importar lo complejos o costosos que resultaran.

No podía evitar sentirse orgullosa de este ejemplar aunque aun para si misma no dejaba de hacerse notar que era gracias a su perseverancia y perversión que ese sumiso había sido correctamente adiestrado para transformarlo de un esposo convencional y hasta un poco rebelde en el sumiso y obediente esclavo que era en ese momento.

Muchos años atrás, casi de recién casada, sin ningún plan especifico y sin pensar demasiado en el como, había comenzado con la tarea de ponerlo a su servicio. No había por entonces información disponible y solo se baso en el instinto y las ganas de ser una Diosa servida por un esclavo pensando en que no habría otras personas en el mundo que compartieran tan particular estilo de vida.

Aun cuando en ciertos casos la rebeldía de su marido la había llevado a tomar medidas algo extremas, el paso del tiempo le fue demostrando que la paciencia y la perseverancia hacia el objetivo final era lo importante y así fue que al cabo de algún tiempo ya no era un simple marido sino el mejor de los esclavos.

Con el a su servicio había desarrollado experiencias maravillosas y tan locas que a veces Ella misma se sorprendía de su intensidad y poco a poco ambos fueron elaborando las bases de una pareja verdaderamente Femdom que vivian a pleno en un esquema 24/7. Amaba a su esclavo, pero era justamente eso, un esclavo para que hiciera su vida fácil y placentera mientras se desvivía por adorarla y venerarla a cada instante.

Salir del placard fue el paso lógico que se dio una vez que habían pasado muchos años de D´s y las cosas habían evolucionado hasta que todo estuvo listo y así fue que la Señora comenzó a explorar la Internet y a reunirse con gente de similares características sorprendiéndose al ver que no era la única “loca” que gustaba y disfrutaba de este estilo de vida y que las fantasías de estas personas eran sorprendentemente coincidentes con las propias.

Continuando con su revisión cayo en cuenta que así había conocido a su esclavo part time y que hacia varios años estaba a su servicio llevando orgulloso su collar, tantos que si hubiera nacido el día en que lo tomo a su servicio ya estaría por empezar el primer grado y se sintió orgullosa y satisfecha de haberlo adiestrado a su medida para que resultara tan fiel y obediente.

Era capaz de volverse loco por servirla de la manera que fuera aun cuando los tiempos y las circunstancias familiares, laborales o personales no le fueran del todo favorables, estaba entregado a su Ama para lo que a Ella le viniera en gana y lo disfrutaba sabiendo que ese concepto era mucho mas que un mero enunciado.

También le venían a la cabeza las largas sesiones de adiestramiento y las duras y humillantes pruebas a los que lo había sometido antes y después de otorgarle su collar pero sonreía al darse cuenta que todo había sido muy excitante y placentero no solo para Ella misma sino para su esclavo también.

La sonrisa de ilumino cuando una vez mas cuando comprendió que todo lo que habían pasado no era nada comparado con lo que vendría ya que desde siempre la Señora se encargaba de hacer que lo que una vez había sido un limite increíble fuera con el simple paso del tiempo en nada mas que el punto de partida para lo que vendría mas adelante.

Dedico unos instantes a rever la situación de una de sus mas preciadas joyas, un diamante aun por pulir pero que había trabajado duramente para lograr su lugar en el Reino y el derecho a llevar el collar de la Señora.

Desde hacia tiempo había buscado una sumisa para Ella sola, ya no le bastaba el usar a préstamo las de algún amigo o amiga, quería una esclava propia para completar su establo. Había funciones para las cuales un ejemplar hembra era lo mejor y por otra parte la natural perversión de la Señora necesitaba de disfrutar el humillar y usar a una mujer para su provecho y placer.

Luego de muchos intentos y largas esperas había encontrado a la candidata ideal. Una chica sumisa, casi sin experiencia pero con esa actitud propia de quien decide entregarse y aprender lo que fuera para lograr ponerse al servicio de una Domina con todas las letras.

El hecho de ser francesa le daba ese toque exótico que la hacia mas fascinante aun. Promediando sus 30, dueña de un cuerpo digno de modelo y maneras finas y delicadas, la chica había venido desde su país a hacer una especialidad en su profesión y al terminar decidió quedarse ya que descubrió que se había enamorado de la loca, incoherente e irreverente cultura de este país que suele hechizar a muchos extranjeros.

Si bien la chica hablaba castellano a la perfección la Señora prefería hablar con Ella en francés haciendo de su esclava un espécimen único, misterioso y fuente de envidia por parte de muchas Amas y Amos del ambiente.

La había encontrado en una reunión de un grupo BDSM a la cual la Señora había concurrido con uno de sus esclavos y la francesa como curiosa pero solo basto conocerla y una corta charla en francés para que la chica le rogara un lugar en el Reino y entregarse sin mas para ser su esclava.

Los comienzos habían requerido de toda la creatividad de la Señora y de la mayor dedicación y entrega por parte de la sumisa. La falta de experiencia de la esclava se suplía con actitud y las humillaciones a las que la Señora la sometía hacían que mas de una vez la chica quisiera salir corriendo de la escena aunque a la larga esto implico redoblar el desafío y llegar de esa manera a merecer el collar que su Ama le otorgo en una ceremonia cargada de rituales, fetiches y excitación en la que también estuvieron presentes varios amigos y amigas de la Señora, todos ellos verdaderos referentes del BDSM local.

Por ultimo reviso mentalmente a su ultimo esclavo, aun en adiestramiento y trabajando para lograr el collar. Su característica apasionada aunque algo atolondrado ayudaban a adiestrarlo aunque la paciencia de la Señora a veces parecía que se terminaba.

Siempre se había mostrado sumiso, obediente y servil pero aun faltaba pulir varios puntos de su adiestramiento pero la Señora habia decidido darle una oportunidad para llevarlo al punto en el cual mereciera su collar.

No dejo de recordar la Dama que había otros esclavos en su Reino pero ninguno de ellos al nivel que justificara traerlos a semejante encuentro. Eran aun simples juguetes, se divertía con ellos pero faltaba de su parte mucho trabajo y entrega para pasar a un escalón superior.

Si en algo era experta la Señora era en sacar de cada uno de sus esclavos lo mejor y usarlo para su provecho haciendo así que sus sumisos cumplieran con su cometido en la vida que no era otro mas que hacer la vida de su Ama mas fácil y placentera.

En ese contexto había decidido la concurrencia a esta reunion para pasar unos días a su medida, acompañada de otras Femdoms y servida por sus esclavos de quienes requeriría todo de su parte y aun mas haciendo que sus limites fueran corridos hasta el infinito.

Justamente en estas jornadas todo seria mas fluido, mas natural y la posibilidad de abstraerse del mundo exterior por toda una semana resultaba atractiva por demás ya que todo estaba previsto para un excelente momento en el que sus esclavos la atenderían en todo y podría mostrarlos a las otras Dominas presentes en toda su dimensión.

De repente la Señora volvió su mente a la realidad. El trayecto de a poco se hacia mas complicado, al salir de la autopista ambos autos comenzaron a circular por un angosto camino vecinal que a cada kilómetro se mostraba en peor estado.

En el viaje la Señora había pensado en cuan privado seria este lugar que junto a sus amigas Dominas habían alquilado para estar justamente lejos del mundo y al ver el camino de acceso llego a la conclusión de que resultaba estar lo suficientemente lejos de todo para ser poco menos que perfecto.

Los esclavos iban nerviosos pero aun en el auto que iba atrás en que la Señora no estaba físicamente los sumisos viajaban en silencio, tal como Ella lo había ordenado aunque sus expectativas iban creciendo a medida que se acercaban al lugar. En los varones sus miembros acusaban la terrible excitación y ya comenzaban a sentir que la malla enteriza que usaban bajo su ropa por indicación de su Ama se los recordaba apretando sus genitales y generando ese ya clásico dolor.

En el caso de la esclava y para asegurar su completa humillación, algo que nunca estaba de mas a los ojos de la Señora, le había indicado que llevara puesto un liviano solero que solía transparentar a la luz sin usar ningún tipo de ropa interior. La chica estaba muy nerviosa ya que, aunque su experiencia en estas cosas era a esa altura mas vale amplia, nunca llegaba a acostumbrarse a humillaciones tan abiertas pero aun así soporto estoicamente la situación.

De pronto la pequeña caravana doblo por un camino de ripio y ambos vehículos debieron reducir la velocidad a niveles mínimos. Fue entonces que la perversión de la Señora comenzó a aflorar sin limites. Con una seña le indico al esclavo chofer que se detuviera y bajo del automóvil dirigiéndose hacia la banquina ordenando a los que viajaban en el otro vehículo que se postraran a sus pies apoyándose sobre el pasto.

Luego de una corta adoración les ordeno que se quitaran toda la ropa de calle y volvieran a subir al auto para continuar el trayecto eximiendo a la esclava de tal tarea. Así los 2 esclavos quedaron en malla enteriza, uno con un modelo de color negro con breteles cruzados en la espalda y el otro con una malla amarilla con los breteles sobre los hombros.

Ambos estaban muy elegantes y orgullosos aunque una cantidad de adrenalina corría por sus venas. Después de todo el estar acostumbrados a este atuendo incluso frente a publico del ambiente no impedía cierta sensación de humillación al usarlo en la calle y la posible vista de gente desconocida.

Verlos así le causo una tremenda excitación al punto que pidió a la esclava que se ubicara en el piso trasero del auto en que viajaba Ella. Al alojar el auto la Señora se desparramo en el asiento trasero previo indicarle a la afortunada sumisa que le diera placer oralmente hasta que el goce la saco de quicio una y otra vez. Era como si la lengua de su esclava combinada con la situación en si fuera un feedback que realimentaba el placer hasta hacerla gozar como solo una Domina podria hacerlo.

Ya extasiada, la Señora se relajo mientras veía con satisfacción el impecable comportamiento y actitud de su esclava y comprobaba con un toque de su mano la terrible erección del esclavo chofer que hacia lo posible por contenerse y por lo menos disimularla aunque estaba lejos de lograrlo.

Ya casi llegando a destino pido a su chofer que se detuviera una vez mas y se quitara la ropa, después de todo no quería que ninguno llegara al resort Femdom de otra manera que no fuera mostrando su malla. Fue algo casi instintivo cuando la Señora le coloco su collar de cuero con la chapita de identificación correspondiente al igual que había hecho con los otros excepción hecha claro esta de aquel aun a prueba que solo llevaba un angosto collar de caucho sin chapa alguna.

Todos los esclavos estaban ahora correctamente presentados para el arribo asegurándose la Señora que la humillación fuera acorde a su condición. Sonriendo con máxima perversión se volcó hacia la esclava y le ordeno que se quitara el vestido quedando completamente desnuda mientras le colocaba su collar. Estaban listos.

Unos metros mas adelante, ya frente al ingreso a la propiedad, comprobó que no había carteles, señales ni nada que indicara donde estaban. Solo una puerta de acceso similar a una tranquera pero mucho mas alta y un cerco de ligustrina que impedía ver hacia adentro. Todo estaba perfecto para dar rienda suelta a la perversión de cada Ama y hacer de esta semana una sucesión de situaciones desenfrenadas y propias de una Femdom ilimitada.

La Señora entonces uso su celular y llamo para avisar que estaba en la puerta.

Habían llegado al lugar del encuentro Femdom.

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